La semana pasada estaba antojada de camarones, así que me dispuse a preparar fetuccini, los cuales serían el acompañante de mis anhelados crustáceos y cómo en todo plato nutritivo no pueden faltar las verduras, elegí esta vez, las espinacas.
Tomé los camarones (1 libra) y los puse a marinar con limón, un poco de pimienta y curry por alrededor de media hora. Pasado este tiempo, en una cacerola sofreí en mantequilla un poco de cebollín cortado finamente con los camarones en su jugo; y justo cuando éstos se estaban tornando rosados agregué la espinaca que ya tenía cortada en tiras finas, adicionando media taza de crema de leche, orégano y un poco más de sal.
Para el emplatado, coloqué los fetuccini en un plato de poca profundidad y sobre éstos coloqué las espinacas y luego los camarones, esparcí queso parmesano y a la mesa!
Como siempre suelo acompañar la pasta con pan, bien sea de hierbas, queso parmesano, ajo o simplemente pan con puré de tomate y queso mozzarella con esta vez.
La anterior receta, la saqué de mi cabeza, no porque la tuviera memorizada de algún libro, no, fue producto de la imaginación. Jugué con algo verde (espinacas), blanco (crema de leche), rosado (camarone) y amarillo (curry, pasta).
Espero disfruten de este plato tanto como yo, o mejor, también pongan a volar su imaginación con lo que tengan en casa!
Para mi, la cocina más que un lugar para preparar desayunos, almuerzos, cenas, etc; es un lugar donde la imaginación y los alimentos se unen para crear platos con arte. Donde se puede jugar con los colores de las verduras, las texturas de los cereales y muchas cosas más.
sábado, 20 de marzo de 2010
Receta para 2
Era viernes, tal como todos los días me disponía a cocinar, a veces saco mis libros de recetas culinarias, otras simplemente dejo volar mi imaginación con lo que tengo a la mano. En esta ocasión, hice lo segundo, quería preparar algo rápido, sencillo, delicioso pero nutritivo. Saqué 250 gr de gnocchis, una lata de lomitos de atún en aceite de oliva, queso crema, sal, dos tomates maduros, pasta de tomate y lo que no puede faltar en casi todas mis comidas: ajo, paprika, queso parmesano rallado y orégano.
Puse a calentar agua con un poco de sal, aceite y un diente de ajo picado; agregué los tomates para cocinarlos y luego quitarles la piel, es más fácil que ponerme a pelarlos en crudo. Una vez hirviera el agua, agregaría los gnocchis y dejaría allí hasta que estuvieran al dente.
Mientras lo anterior ocurría, escurrí el atún reservando el aceite de oliva para licuarlo junto con los tomates, dos cucharadas de queso crema, dos cucharadas de pasta de tomate, un diente de ajo, orégano, algo de paprika y sal.
Finalmente cuando la pasta estuvo, simplemente mezcle la crema que había preparado en la licuadora con la pasta y el atún, lo llevé a fuego lento por no más de cinco minutos.
Serví los gnocchis en planto hondo rociándolos con queso parmesano y decoré el borde de éste con orégano, y unas torrejas de pan alargadas que había puesto en el horno con mantequilla de ajo.
Esto no me tomó mucho tiempo y si quedé a gusto con mi propia receta.
Lo único malo fue que tuve que almorzar sola, mi esposo no pudo llegar pero no se perdió del banquete pues lo guardé para la cena!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)